miércoles, 24 de octubre de 2012

Reválida, ¿cómo serán las pruebas?

La propuesta de reforma educativa recupera esta prueba al final de cada ciclo y los alumnos Primaria, Secundaria y Bachillerato deberán enfrentarse a estos exámenes para superar una etapa y pasar a la siguiente. Incluso desaparecerá la temida selectividad, que se sustituirá por esta evaluación. 

Exámenes de evaluación en Primaria

En esta etapa, el objetivo es detectar cualquier problema para "posibilitar la adopción temprana de las actuaciones encaminadas a resolverlos".
Se realizará un examen al final del tercer curso. La prueba servirá para comprobar "el grado de adquisición de las competencias básicas en comunicación lingüística y matemática". Habrá otra prueba al acabar sexto, pero esta no tendrá efectos académicos, sino que servirá para comprobar si se han adquirido las competencias básicas y se han cumplido los objetivos de esta etapa. Su resultado "tendrá carácter informativo y orientador para los centros, el equipo docente, las familias y los alumnos".

Exámenes de evaluación en Secundaria


La evaluación en Educación Secundaria Obligatoria (ESO) será "continua y diferenciada según las distintas materias". Habrá una prueba al finalizar el primer ciclo, pero esta carecerá de efectos académicos. Tendrá carácter informativo y servirá para comprobar el ritmo de aprendizaje de los alumnos y su grado de adquisición de competencias básicas.

Cuando terminen el cuarto curso de ESO, los estudiantes se enfrentarán a una nueva prueba. Esta vez la evaluación se realizará en la opción de enseñanzas académicas (para la iniciación al Bachillerato), en la de enseñanzas aplicadas (para la iniciación a la Formación Profesional) o en ambas, según decida el alumno. Será necesaria una nota mínima de 5 sobre 10 para aprobar.

Es esencial hacer esta prueba para obtener el título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria. Este se conseguirá con una calificación igual o superior a 5 puntos sobre 10, que se calculará a partir de la nota media de las calificaciones de cada materia (70%) y la nota de la evaluación final (30%).

En este ciclo gana importancia la implicación de los padres, que recibirán al final de cada curso un denominado "consejo orientador". En este se recogerá el grado de adquisición de las competencias básicas e, incluso, "se propondrá a padres o tutores" el itinerario más adecuado para el alumno, un programa de mejora del aprendizaje y el rendimiento o un ciclo de Formación Profesional Básica, según el caso.

Evaluación final de Bachillerato


Es la prueba definitiva. La temida selectividad se sustituirá por una evaluación al final de Bachillerato, en la que los alumnos deberán demostrar sus conocimientos. El aprobado corresponderá, como en los casos anteriores, a una nota igual o superior a 5 sobre 10. Cuando se hayan aprobado todas las materias, pero no se supere la evaluación final, el alumno obtendrá un certificado "que surtirá efectos laborales".

Para presentarse a esta prueba, los alumnos deberán haber aprobado todas las materias cursadas. No será posible examinarse si tienen alguna asignatura pendiente de aprobar o suspendida.

En cuanto al acceso a la universidad, en algunos casos bastará con la nota final de Bachillerato, aunque en otros, estos centros establecerán sus propios requisitos de acceso.

¿Qué ocurre si se suspende la evaluación?

Si suspende, el alumno tendrá la opción de repetir una sola vez durante la etapa, con un plan específico de refuerzo o recuperación.

La repetición de curso se prevé desde tercero de Primaria. Si al final de esta etapa se suspende el examen de evaluación, los profesores adoptarán "las medidas ordinarias o extraordinarias más adecuadas", entre ellas, la repetición. En Secundaria, se pasará de curso con todas las materias superadas o evaluación negativa en dos y se repetirá cuando se tenga evaluación negativa en tres o más materias, si el equipo docente no decide lo contrario.

Fuente: consumer.es

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