El resumen y el esquema son dos técnicas de estudio que
permiten sintetizar la información del contenido objeto de aprendizaje, pero
cada una de ellas tiene sus particularidades específicas:
Resumen: consiste
en recoger de forma abreviada y con el lenguaje propio las ideas principales de
un texto. El resultado debe ser una redacción coherente que represente lo
fundamental y esencial del contenido que se resume y eluda lo secundario. De
este modo, con su lectura, el estudiante obtiene una idea genérica de los
conceptos y conocimientos más importantes que debe aprender.
Esquema: al igual
que el resumen, recoge las ideas principales de un texto. No obstante, la
presentación, en lugar de redactarse, se realiza en este caso mediante una
estructura jerárquica y lógica que represente de modo visual las relaciones y
conexiones entre las distintas partes del contenido de estudio.
Cinco consejos para hacer un buen resumen:
1.- Lectura previa completa: antes de comenzar a elaborar el resumen, es preciso que el estudiante realice una lectura comprensiva completa del texto. Hay que evitar caer en el error de redactar el resumen a medida que se lee, ya que de esta forma no podrá delimitar de manera global las ideas y conceptos fundamentales.
Cinco consejos para hacer un buen resumen:
1.- Lectura previa completa: antes de comenzar a elaborar el resumen, es preciso que el estudiante realice una lectura comprensiva completa del texto. Hay que evitar caer en el error de redactar el resumen a medida que se lee, ya que de esta forma no podrá delimitar de manera global las ideas y conceptos fundamentales.
2.- Utilizar el lenguaje propio: el resumen no
consiste en acortar las frases del texto con la eliminación de las ideas
secundarias. Para que realmente ayude al estudiante a retener los contenidos,
es necesario que utilice en la redacción sus propias palabras. Esta práctica
ayuda a hacer un ejercicio de reflexión que facilita luego la retención
memorística de los conceptos clave.
3.- Obtener pistas en clase: para acertar y no
equivocarse al extraer las ideas principales del texto, el estudiante puede
apoyarse en las anotaciones obtenidas de forma previa en el aula. En general,
al impartir un tema, el docente incide en los conceptos fundamentales, que
serán la base para elaborar el esquema.
4.- Combinar con el esquema: un buen punto de partida
para el resumen es señalar de forma esquematizada los principales temas y
subtemas de los que trata el texto, para después abordar la redacción con una
idea acertada de las relaciones entre conceptos.
5.- Obviar lo que ya se conoce: para hacer un buen
resumen, hay que tener habilidad para generalizar términos y globalizar la
información en menos palabras, pero con el mismo sentido. Para conseguirlo, es
importante obviar en el resumen la información que ya se ha retenido de forma
previa y que, por tanto, no es necesario matizar de nuevo.
Cinco consejos
para hacer un buen esquema
1.- Estructura ordenada: la función de un esquema es
ordenar las ideas de un texto, de modo que de un solo golpe de vista se pueda
visualizar su estructura de una forma clara y sencilla. Para poder establecer
las relaciones correctas entre las distintas partes del contenido y jerarquizar
la información de forma adecuada, es preciso realizar una lectura analítica
previa de todo el contenido.
2.- Utilización de grafismos: las señales gráficas
forman parte fundamental del esquema, pero para que sean efectivas, es
necesario que el estudiante tenga claro y no olvide el código que representan.
Entre las más utilizadas destacan las flechas, la numeración, los recuadros y
las marcas por colores.
3.- Ayuda del subrayado: la técnica del subrayado
durante la primera lectura del texto permite señalar las ideas principales y
secundarias (si se utilizan dos colores). Esta es la mejor base para después
comenzar a elaborar un buen esquema.
4.- Palabras claves: un buen esquema requiere
habilidad para reducir párrafos o frases completas a conceptos breves que se
puedan entender y recojan lo esencial del tema. Las palabras y frases claves se
utilizan después para sustentar la estructura del esquema y dar paso a las
ideas principales del texto.
5.- Tipologías: los esquemas pueden elaborarse con
distintas estructuras. Los más destacados son los de árbol, que parten de una
idea principal (raíz) que se extiende en distintas ramificaciones o ideas
secundarias, radial, que recoge en torno a la clave del texto el resto de ideas
secundarias, o de números y letras.
Fuente: consumer.es
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